Para volar basta con el parapente, la silla (equipada con un paracaídas de emergencia), unas botas que nos permitan caminar y correr con seguridad por terreno accidentado y un casco, pero si prevemos que el vuelo puede prolongarse o que podemos encontrar corrientes ascendentes, necesitaremos además ropa de abrigo y guantes, ya que al ascender encontraremos capas de aire muy frío, aunque en el suelo haga calor.
Además, es bueno contar con una radio para mantener contacto con tierra y un altivariómetro o "vario", aparato que nos indicará si subimos o si perdemos altura y a qué velocidad lo hacemos.
Como en todos los deportes que precisan la utilización de material del que va a depender nuestra seguridad, debemos revisar periódicamente cada elemento del equipo: el paracaídas debe ser desplegado y plegado cada tres o seis meses, los cordinos, las bandas, la silla, sus cintas de anclaje, la vela, precisan revisiones frecuentes y cuidadosas. Ademas necesitais esto:
Paracaídas rectangular.
Arnés.
Casco.
Guantes.
Es conveniente llevar al principio una radio de navegación, a fin de poder comunicarse con tierra.
El piloto va sentado en una silla y sujeto a ella mediante unas cintas similares a las de un arnés de escalada. Esta silla tiene unos mosquetones a los que se sujetan unas bandas, también hechas de un nylon muy resistente.
Desde estas bandas salen unos cordinos -los suspentes- que llegan hasta la estructura de tela, la vela, que se encuentra a una altura sobre el piloto de entre cuatro y ocho metros.
La vela tiene una forma elíptica y está formada por dos capas de un tejido sintético especial muy resistente y ligero, llamado rip-stop. En la parte que se enfrenta al viento (el borde de ataque) esta estructura está abierta permitiendo que el aire entre en su interior.
En la parte que queda hacia el sotavento (el borde de fuga) y por los laterales, la estructura está cerrada. De esta forma el parapente es en realidad "un saco lleno de aire".
La presión de este aire contenido en su interior es lo que mantiene la forma aerodinámica de la estructura, que de esta forma ha pasado de ser un montón de tela a ser algo muy parecido al ala de un avión, es decir: una máquina voladora.
El piloto tiene en las bandas, a la altura de su cabeza, unas anillas de tela, los frenos, de las que salen unos cordinos que, tras ramificarse, llegan hasta el borde de fuga del parapente. Al tirar de los frenos el borde de fuga se deforma y el resultado es que el parapente frena su velocidad de avance.
El freno derecho actúa sobre la mitad derecha de la vela y el izquierdo sobre la mitad izquierda, así que al tirar del freno derecho, la mitad derecha de la vela se frena y la mitad izquierda se adelanta, así que el parapente gira hacia la derecha, y viceversa.
Puede además inducirse un giro desplazando el peso hacia un lado de la silla: cuando el piloto se inclina hacia la derecha, la vela se inclina también y se produce un giro hacia la derecha y viceversa.
De manera que el pilotaje se realiza con los frenos y cambiando el peso a un lado y a otro. Aqui un video:
El parapente es un planeador ultraligero flexible que no necesita un motor como sucede con los aviones, ni ser más ligero que el aire, como lo son por ejemplo los globos ultraligeros porque pesan menos que el piloto que lo conduce. Permite el despegue y el aterrizaje a pie sin ayuda y solamente con nuestros propios medios, flexible porque está compuesto por tejidos y materiales textiles que no conforman ninguna estructura rígida. Una imagen.